Beitikoetxea


Beitikoetxea no es solo un caserío. Es nuestra casa, nuestro trabajo y nuestra forma de vida.
No vendemos cualquier carne. Vendemos carne con historia, con valores y con nombre propio.
Nuestra casa se encuentra en el pequeño pueblo de Almandoz, valle de Baztan (Navarra). Contamos con una pequeña explotación ganadera familiar, donde trabajamos en la cría de ganado vacuno. La granja se encuentra en la parte superior del pueblo, en la ladera del monte Santa Barbara, en un entorno verde y único, rodeado de grandes montes como el Saioa o la meseta de Belate, con sus preciosos bosques de haya, roble y castaños.
¿Qué obtiene quien compra nuestra carne?
- Carne sana, sin tratamientos forzados, sin estrés.
- Alimentación natural, sin transgénicos.
- Sabor auténtico, como el de antes, con textura y jugosidad.
- Confianza y trazabilidad, porque sabes quién la cría, cómo y dónde.

Cronología

Sobre los años 60 mi aitetxi y amatxi contaban con un rebaño de ovejas, unas pocas vacas, y media docena de cerdas, la gran pasión de mi amatxi. De hecho, las bordas que utilizamos en la actualidad como paritorios de las Euskaltxerri las construyó mi aitetxi con sus propias manos.

Con el cambio de generación, en los 90, mis padres aportaron por construir nuevas instalaciones llegando a tener 30 vacas y unas 70 cerdas para la cría de terneros y lechones.

Entre el año 1999 y 2011 la explotación fue galardonada en 9 ocasiones con los premios Porc D'or. Estos galardones se celebran en el ámbito estatal y pretenden incentivar y reconocer la tarea de las empresas de porcino españolas.

En 2013, dejé la carrera de Ingeniería Agrónoma y tomé una decisión que muchos no entendieron: volver al caserío y seguir con la ganadería familiar. Aposté por lo que me tira de verdad: los animales, la tierra, y el valor de hacer las cosas bien desde el origen.
Desde entonces, sigo con la misma idea clara: criar en extensivo, cuidar el entorno y ofrecer una carne honesta y de calidad.

En 2016 incorporamos a la ganadería una manada de yeguas de raza Jaca Navarra, una especie local en peligro de extinción.
Lo hicimos por convicción: es una raza autóctona, perfectamente adaptada al monte, fuerte, rústica, y capaz de buscarse la vida todo el año.
Se integraron de maravilla con las vacas, y desde entonces forman parte del equilibrio natural del caserío.

En 2018 dimos otro paso importante. El cariño que mi amatxi me transmitió por las cerdas me llevó a trabajar en la recuperación de una raza muy especial: la EuskalTxerri o pio negro, cerdo autóctono de la zona en peligro de abandono.
Desde entonces, colaboramos con Maskarada, empresa situada en Lekunberri que cría cerdos de esta raza al aire libre en sus campos de Arruiz.
En Beitikoetxea nos encargamos de la parte más delicada: la reproducción y maternidad. Atendemos los partos de las madres de Maskarada y cuidamos de los lechones durante sus tres primeros meses de vida. Cuando ya están fuertes, se trasladan a los pastos de Arruiz, donde siguen su crecimiento en libertad.
Maskarada, además, cuenta con restaurante y tienda propia, donde valoran y dan salida a esta carne tan singular y especial.
Para nosotros, esta colaboración es una forma de mantener viva una raza, un saber y una manera de hacer que no queremos perder.

Hemos incorporado la raza Limousin por su genética “polled” (animales sin cuernos), que permite criar animales sin cuernos de forma natural. Así evitamos el descorne de las terneras y mejoramos su bienestar desde el primer día.

Han pasado ya 10 años desde que empezamos a vender nuestra carne de ternera en lotes, directamente desde el caserío.
Hoy, esa apuesta por la venta directa y el bienestar animal sigue siendo nuestro pilar. Criamos sin prisas, al aire libre, cuidando cada etapa.
A lo largo de estos años, hemos crecido sin dejar de ser quienes somos. Cada vez son más las familias que confían en Beitikoetxea, y en 2025 daremos un paso más: comenzamos también con la venta directa de carne de potro, criada con el mismo mimo y respeto.

Sobre los años 70 la explotación contaba con un rebaño de ovejas latxa y unas pocas vacas. Con el cambio de generación, en los 90, la familia apostó por construir nuevas instalaciones llegando a tener 30 vacas y unas 70 cerdas para la cría de terneros y lechones.

Entre el año 1999 y 2011 la explotación fue galardonada en 9 ocasiones con los premios Porc D'or. Estos galardones se celebran en el ámbito estatal y pretenden incentivar y reconocer la tarea de las empresas de porcino españolas.

En 2013 decidimos centrarnos en la cría de terneros y hoy en día contamos con 45 vacas madres, la mayoría, de la raza Blonda de Aquitania, además de algunas Pirenaicas (raza autóctona) y mestizas.

Manada de yeguas jaca navarra (peligro de abandono) para diversificar ganadería.

Desde el año 2018 incorporamos las cerdas euskaltxerri (en peligro de abandono) a través de Maskarada llevando a cabo la fase de maternidad.

Hemos incorporado la raza Limousin por su genética “polled” (animales sin cuernos), que permite criar animales sin cuernos de forma natural. Así evitamos el descorne de las terneras y mejoramos su bienestar desde el primer día.







